domingo, 11 de mayo de 2008

Saló o los 120 Días de Sodoma

Comenzamos. Dirigida por el italiano Pier Paolo Pasolini en 1975, resulta una obra imprescindible para los fans del Marqués de Sade, diálogos llenos de ironía que "normalizan" las cosas más depravadas que uno pueda imaginar. Ésta es sin duda una obra que no puede pasar desapercibida.

La acción se lleva a cabo en la República de Saló al norte de Italia, donde 4 personajes poderosos se hacen de un grupo de 9 jovencitas (supuestamente vírgenes) y 9 jovencitos (también sin desvirgar(al menos del ano, quiero creer)), a los cuales los obligan a satisfacer sus más bajos deseos. Cabe remarcar que estos deseos no son los típicos deseos de cualquier persona. Estos señores se ponen el epíteto de libertinos, y como tales, sus deseos pululan entre cándidos actos sexuales de los más normales hasta coprofilia y posteriormente asesinatos, todo esto saturado de diálogos desvergonzados donde se encumbra al vicio como más alta virtud.

El film tiene contenido político siendo una crítica a la ocupación nazifascista de 1944-45. El director fue poeta, ensayista y escritor, reconocido intelectual de su tiempo que poco después de presentar esta película y comenzar la controversia, recibió incluso amenazas de muerte y después de un tiempo murió misteriosamente.

Se dice que la película maneja varias metáforas, por ejemplo, existe una escena donde se sirve un banquete con mierda humana, y hay quienes dicen que es una crítica a la cultura consumista que nos hace ingerir cualquier mierda y tomarla como festín. A mi parecer, lo que el Marqués de Sade logra es una crítica a la moral humana, a la iglesia, a la formación de una identidad tomando como base un sentido de "normalidad" superficial. Lo que se logra es un grito desaforado in-your-face que proclama "te creías muy malote, pues mírame y no tengas miedo, que puedo ir mucho más lejos". Sin duda un panorama de lo más bajo a lo que puede caer el ser humano y del sentimiento de placer que cada quien tiene cuando se sabe que alguien está más jodido que uno.

Indudablemente se ocuparon agallas para atreverse a filmar tal película y sí, es